Tal vez sea por su cercanía a Francia, pero la gastronomía belga es amplia, rica y no suele levantar quejas. Hay decenas de platos tradicionales que merece la pena probar y los precios no pueden considerarse elevados.
Estos son algunos de los platos tradicionales de la cocina belga:
Algo más conocido que los platos belgas son sin duda sus cervezas. Bélgica es el primer productor de cerveza del mundo y se dice que los belgas beben una media de más de 100 litros al año. Algunas de las cervezas belgas más conocidas son Stella Artois, Leffe, Chimay o Duvel.
En muchos bares acostumbran a dar frutos secos u otro tipo de acompañamiento al pedir una bebida. Si os sabe a poco, es típico pedir una tabla de queso junto a la cerveza, suele estar acompañado de mostaza y de especias.
Mención aparte merecen los gofres (también llamados gaufres o wafles), tal vez el "plato" más internacional de Bélgica. Los hay de dos tipos: de Lieja (más pequeños y crujientes) y de Bruselas (mucho más grandes y consistentes).
Encontrareis puestos de gofres por toda Bruselas con precios que comienzan en 1,5 euros. El 90% de los puestos sirven gofres de Lieja.
Aunque los belgas suelen comer y cenar antes que los españoles (al igual que el resto de los europeos) los horarios de los restaurantes están muy adaptados al turismo y es habitual encontrar los locales abiertos hasta la media noche, especialmente en las zonas más transitadas.
Aunque Bruselas no puede considerarse una ciudad barata, a la hora de comer es posible gastar tanto o tan poco como se quiera, desde comprar bocadillos por unos 3€ (los llaman sándwiches, los preparan al momento y son realmente grandes) hasta visitar templos gastronómicos donde el precio por comensal comienza en los 60€ por persona.
El precio medio de los menús en los restaurantes es de unos 20€ por persona, pudiendo encontrar menús de 3 platos con postre desde 10€ (¡incluso a la hora de cenar!).
Si bien hay restaurantes por toda la ciudad, una zona que no puede pasarse por alto es la Grand Place y la calle Rue des Bouchers. Aunque ambas zonas pecan de ser excesivamente turísticas, no por ello deberían ser descartables.
En la Grand Place los restaurantes tienen precios medio-altos mientras que en Rue des Bouchers es posible encontrar locales de todos los precios, incluso menús de dos platos, postre y bebida por 12€.