También llamado Parque Real, el Parque de Bruselas no es ni tan grande como Hyde Park ni tan animado como Central Park, pero es el principal lugar de esparcimiento de los habitantes de la ciudad.
Durante la época medieval, los Duques de Brabante utilizaban la zona como terreno de caza hasta que, en el año 1770, la zona fue renovada para adquirir el aspecto que tiene hoy en día, un tranquilo parque dotado de fuentes, esculturas y paseos.
El Parque de Bruselas está delimitado por el Palacio Real (al sur), la rue Ducale, el Palacio de la Nación (sede del Parlamento Belga) y la rue Royale. A muy poca distancia se encuentran los Museos Reales de Bellas Artes, el Museo de Instrumentos Musicales y la Iglesia de St-Jacques-sur-Coudenberg.
Por las tardes y durante los fines de semana el parque se llena de vida y es habitual ver familias y grupos de jóvenes hablando, haciendo deporte y, por qué no decirlo, bebiendo cerveza como sólo lo saben hacer los belgas.
Junto al Palacio Real.



