Tal vez sea el resultado de una mala promoción pero, que los museos de Bruselas sean en su mayoría desconocidos, no significa que no merezcan la pena. Os presentamos los principales:
Más de 20.000 pinturas, dibujos y esculturas que datan desde principios del siglo XV hasta la actualidad componen estos cuatro museos.
Ubicado en uno de los edificios Art Nouveau más famosos de Bruselas y con una colección de más de 7.000 instrumentos musicales de todas las épocas, este museo se ha convertido en uno de los imprescindibles de la ciudad.
El Museo Magritte es el homenaje a uno de los artistas belgas más importantes de todos los tiempos. Las 250 obras expuestas reflejan la evolución artística de Magritte.
Decenas de aviones, tanques, uniformes y armas hacen que sea uno de los mejores museos de su temática del mundo. Una joya de museo de entrada gratuita.
Autoworld es una colección de más de 350 coches de distintas épocas, desde carros de tracción animal hasta vehículos deportivos del siglo XX.
Ubicado en uno de los edificios más característicos de la Grand Place, el Museo de la Ciudad hace un repaso a la historia de Bruselas desde su fundación.
También llamados "Reales Museos de Arte y de Historia", presentan colecciones que muestran la evolución de la historia de la humanidad y las grandes civilizaciones del mundo.
Famoso por su colección de dinosaurios, la más grande de Europa, este Museo de Ciencias Naturales trata de educar sobre la naturaleza y la evolución.
El Museo Belvue presenta la historia de Bélgica desde la Revolución de 1830 hasta la creación del Estado Federal actual.
Antigua casa y estudio del gran arquitecto Víctor Horta, este museo ofrece la posibilidad de ver cómo vivía y trabajaba uno de los principales impulsores del estilo Art Nouveau.
El Museo Charlier es una mansión del siglo XIX que fue residencia de Henry Van Cutsem, un rico coleccionista y mecenas de las artes.
Bélgica es uno de los principales países impulsores del cómic y tintín es su creación más importante. Este museo contiene más de 6.000 cómics originales, por desgracia, en francés.