El Palacio de Justicia de Bruselas (Palais de Justice) es uno de los edificios más grandes e impresionantes que se pueden contemplar en Europa. Hoy en día continúa siendo la sede de los tribunales de justicia de Bélgica.
Por a su tamaño, 26.000 metros cuadrados de superficie y 104 metros de altura, y su situación, en la zona alta de Bruselas, el edificio es visible desde casi toda la ciudad.
Desde la Plaza Poelaert, situada en la entrada principal del Palacio de Justicia, se obtienen las mejores vistas panorámicas de Bruselas.
La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1866 y 1883 a manos de Joseph Poelaert, quien murió 4 años antes de que se completara su obra maestra. Para la edificación fue necesario demoler 3.000 casas.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis se vieron obligados a abandonar Bélgica, incendiaron el edificio y la cúpula se vino abajo. La cúpula actual es más alta, delgada y no respetó la forma de la original.
Si su exterior es sorprendente, el interior del Palacio de Justicia hace que la visita a Bruselas merezca la pena. Su vestíbulo abierto con más de 100 metros de altura es sobrecogedor.
El edificio tiene dos plantas y un sótano, todo ello accesible al público.
Sólo la Grand Place podría competir en belleza con el interior de este edificio. Visitarlo debería de ser una de las prioridades del viaje y no adentrarse en él sería perder la esencia de una de las principales joyas de Europa. Siendo gratis ¿Se necesita alguna razón más?
Plaza Poelaert 1.
De lunes a viernes de 8:00 a 17:00 horas.
Cerrado fines de semana y festivos.
Entrada gratuita.
Metro: Louise, líneas 2 y 6.
Tranvía: líneas 92 y 94.
Desde la parte baja también se puede subir en el Elevador de Marolles.



