Qué ver en Bruselas en un día
¡Bienvenidos a la capital de Europa! Sabemos que un solo día en Bruselas puede parecer un reto, pero os aseguramos que, si os organizáis bien, podréis caer rendidos ante el encanto de esta ciudad que mezcla a la perfección la elegancia medieval con el surrealismo moderno.
En este apartado descubriremos qué ver en Bruselas en un día. Os llevaremos de la mano por un itinerario optimizado para que no os falte ni el chocolate, ni la historia, ni por supuesto, esa foto obligatoria con el habitante más famoso (y pequeño) de la ciudad. ¡Empezamos!
Mañana
La jornada comienza en el lugar que Víctor Hugo describió como "la plaza más bella del mundo": la Grand Place. No importa cuántas fotos hayáis visto, nada os prepara para la sensación de estar rodeados por las opulentas casas de los gremios y el imponente Ayuntamiento gótico. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y, para conocer todos los secretos que esconden sus fachadas doradas, os recomendamos empezar con un free tour por Bruselas, la forma ideal de situarse y entender por qué esta plaza es el orgullo de los belgas. Si preferís una visita más exclusiva, podéis optar por un tour privado por Bruselas.
A pocos pasos de allí, os encontraréis con el Manneken Pis. Aunque su tamaño suele sorprender a muchos (¡es realmente pequeño!), este niño de bronce es el símbolo de la irreverencia bruselense. Si tenéis suerte, lo veréis disfrazado con alguno de los más de mil trajes que componen su armario oficial.
Manneken Pis en BruselasTras este saludo de rigor, os sugerimos caminar hacia las Galerías Reales Saint-Hubert. Estas elegantes galerías comerciales del siglo XIX fueron las primeras de Europa y hoy albergan algunas de las chocolaterías más famosas del mundo, como Neuhaus o Pierre Marcolini. Pasear por aquí es una delicia para la vista... y el olfato.
Mediodía
Para almorzar, no hay nada más típico que los moules-frites (mejillones con patatas fritas). En los alrededores de la Rue des Bouchers encontraréis multitud de restaurantes, aunque si buscáis algo más auténtico, solo tenéis que alejaros un par de calles hacia la zona de Sainte-Catherine.
Bruselas es también la capital del cómic. Mientras camináis, veréis que las paredes cobran vida con murales de Tintín, los Pitufos o Lucky Luke. Si sois fans del noveno arte, podéis aprovechar para visitar el Centro Belga del Cómic o simplemente dejaros sorprender por el arte callejero. Para los más golosos, este es el momento perfecto para participar en un taller de chocolate belga, donde aprenderéis a crear vuestros propios bombones y, lo mejor de todo, ¡podréis catarlos todos!
Tienda de chocolate en BruselasTarde
Después de recargar energías, podéis subir hacia la parte alta de la ciudad. Aquí el ambiente cambia: las calles se ensanchan y los edificios se vuelven monumentales. El Palacio Real (abierto al público en verano) y el Parque de Bruselas son paradas obligatorias antes de llegar al Mont des Arts.
¿Buscáis la mejor foto de Bruselas? Desde el jardín del Mont des Arts tendréis una panorámica espectacular del centro histórico con la torre del Ayuntamiento sobresaliendo en el horizonte. Es el lugar perfecto para ver atardecer. Muy cerca se encuentran los Museos Reales de Bellas Artes y el curioso Museo Magritte, dedicado al genio del surrealismo belga.
Si preferís una visión más global y cómoda de estos puntos, una excelente opción es utilizar el autobús turístico de Bruselas, que os permitirá subir y bajar en los lugares más emblemáticos sin cansaros demasiado, algo vital cuando solo tenemos 24 horas.
Atardecer
No podemos decir que hemos estado en Bruselas sin visitar el Atomium. Aunque está algo alejado del centro (deberéis tomar el metro línea 6 hasta Heysel), ver de cerca esta estructura de 102 metros que representa un cristal de hierro ampliado es una experiencia única. Construido para la Exposición Universal de 1958, hoy es el mirador más futurista de la ciudad. Podéis conseguir la entrada comprando la Brussels Card.
Justo al lado se encuentra Mini-Europe, un parque donde podréis ver las principales maravillas del continente a escala. Si os apetece visitar este lugar tan peculiar, os aconsejamos comprar la entrada a Mini-Europe para ahorrar tiempo.
Recorriendo Mini EuropeNoche
Para cerrar el día por todo lo alto, regresaréis al centro para disfrutar de la cultura cervecera belga. Lugares legendarios como el Delirium Café, con su récord Guinness de variedades de cerveza, son una parada casi mística. Pero si queréis profundizar y entender la diferencia entre una Trappist y una Lambic, lo ideal es unirse a un tour de la cerveza belga, donde un experto os guiará por las mejores tabernas mientras degustáis "oro líquido".
Podéis terminar el día donde empezó: en la Grand Place. De noche, la iluminación de los edificios crea una atmósfera mágica que os hará prometer que volveréis a Bruselas con mucho más tiempo.
Consejos para vuestro día en Bruselas
- Transporte: El centro es muy manejable a pie, pero para ir al Atomium o al Barrio Europeo, el metro es vuestro mejor aliado.
- Alojamiento: Si solo tenéis una noche, buscad algo cerca de la Estación Central para facilitar vuestros traslados.
- Compras: No os olvidéis de comprar encajes tradicionales o, por supuesto, una caja de bombones para llevar un trocito de Bélgica a casa.