Bruselas con niños

Si estáis planeando un viaje a Bruselas con niños, debéis saber que la capital belga es un destino sorprendentemente idoneo para las familias. A menudo se piensa en ella solo como el centro administrativo de Europa, pero la realidad es que ofrece un sinfín de parques temáticos, museos interactivos, rutas repletas de misterio y, por supuesto, delicias gastronómicas que fascinarán a los más pequeños. En esta guía os mostramos los mejores planes y consejos prácticos para organizar vuestra escapada sin perderos nada.

1. Qué ver en Bruselas con niños: imprescindibles

Para saber qué ver en Bruselas con niños, lo ideal es combinar los monumentos históricos más espectaculares con visitas dinámicas que capten su atención desde el primer momento.

El Atomium y Mini-Europe

Este gigantesco átomo de hierro ampliado 165.000 millones de veces es el gran icono de la ciudad. A los niños les encanta subir en su ascensor futurista y pasear por los tubos que conectan las esferas. Justo a sus pies se encuentra Mini-Europe, un parque en miniatura donde podréis recorrer los monumentos más famosos del continente en un solo paso. Podéis comprar la entrada al Atomium y Mini-Europe para evitar las largas colas que suelen formarse en las taquillas.

Recorriendo Mini Europe

El Manneken Pis y sus compañeros

Buscar las famosas estatuas que orinan es un juego muy divertido para los más pequeños. El Manneken Pis, el niño que orina, suele sorprender por su diminuto tamaño, pero les hará gracia descubrir su enorme vestuario de cientos de trajes. No olvidéis buscar también a su hermana, la Jeanneke Pis, y al perro descarado de la ciudad, el Zinneke Pis. Para recorrer el centro histórico de forma entretenida y conocer todas sus leyendas, os recomendamos apuntaros al free tour por Bruselas.

2. Museos divertidos que sí les van a gustar

Los museos de esta ciudad están muy alejados de las exposiciones aburridas; muchos están diseñados específicamente para el entretenimiento y aprendizaje interactivo de toda la familia.

El Centro Belga del Cómic

Bélgica es la cuna de personajes tan célebres como Tintín, los Pitufos o Lucky Luke. En este museo, ubicado en un precioso edificio Modernista, los niños descubrirán cómo se crean las viñetas y verán recreaciones a tamaño real de sus personajes favoritos. Si preferís mantenerlos activos al aire libre, podéis optar por hacer la ruta del cómic por Bruselas, que os llevará a descubrir impresionante murales pintados en las fachadas de la ciudad.

Train World: el paraíso de los trenes

Ubicado en la antigua estación de Schaerbeek, Train World es uno de los espacios expositivos más espectaculares de la región. Alberga locomotoras de vapor reales, vagones históricos e incluso simuladores donde los niños pueden jugar a ser maquinistas por un día. Es una experiencia completamente inmersiva que fascina a todas las edades.

3. Parques y espacios al aire libre

Cuando necesitéis un descanso y los niños demanden espacio para correr y jugar, Bruselas os sorprenderá con sus fantásticas zonas verdes.

El Parque de Bruselas y el Parque del Cincuentenario

El Parque de Bruselas (o Parque Real) está en pleno centro y cuenta con amplias avenidas arboladas, un gran estanque y zonas de columpios perfectas para hacer una pausa técnica. Por otro lado, el Parque del Cincuentenario destaca por su imponente arco de triunfo y sus grandes extensiones de césped, ideales para improvisar un pícnic en los días soleados.

Recorriendo el Parque CincuentenarioRecorriendo el Parque Cincuentenario

El Bosque de Soignes

Si tenéis ganas de alejaros un poco del asfalto, este inmenso bosque de hayas a las afueras de la ciudad ofrece senderos llanos, lagos y áreas recreativas. Es un entorno perfecto si os apetece alquilar unas bicicletas o dar un largo paseo rodeados de naturaleza.

4. Consejos prácticos para viajar en familia

Organizar los traslados y las comidas es clave para mantener el buen humor durante todo el viaje. Aquí os dejamos algunas recomendaciones esenciales.

Transporte y movilidad

Bruselas es una ciudad bastante cómoda para caminar, aunque algunas zonas del centro histórico tienen calles adoquinadas que pueden resultar algo molestas si viajáis con carrito de bebé. El transporte público (metro, tranvía y autobús) funciona de maravilla y los menores de 6 años viajan gratis. Si queréis moveros entre los puntos turísticos más alejados (como el Atomium) de forma cómoda y sin esfuerzo, os aconsejamos comprar el billete del autobús turístico de Bruselas.

Una gastronomía que les encantará

No tendréis ningún problema con las comidas. El chocolate belga, los gofres con todo tipo de ingredientes y las patatas fritas crujientes (servidas en sus tradicionales cucuruchos) están por todas partes. Para los platos principales, los moules-frites (mejillones con patatas) o las salchichas locales son aciertos seguros que suelen encantar a los paladares infantiles.

Para terminar vuestra estancia de la forma más dulce, os sugerimos participar juntos en un taller de chocolate belga, donde aprenderéis a elaborar vuestros propios bombones y os llevaréis un delicioso recuerdo a casa. Si tenéis tiempo extra y queréis explorar los alrededores, una excelente alternativa familiar es reservar una excursión a Brujas y Gante para sumergiros en dos de las ciudades de cuento de hadas más bonitas de Europa.